Prevenir es pintarse la sonrisa para ir a trabajar

Concursos de acreedores, expedientes de regulación de empleo, recortes salariales, acampadas a puertas de la empresa luchando por sus derechos… En esta época de crisis económica e incertidumbre laboral, es difícil digerir todas las noticias que se publican en los medios de comunicación. Además, escuchamos un día sí y otro también a terceros resignarse sobre la precariedad de sus condiciones laborales, la incompetencia de sus superiores, la relación con compañeros tóxicos o la congelación salarial que sufren desde hace años.

Con un panorama tan… ¿delicado?, es difícil reconocer que estamos trabajando en entornos que potencien el desarrollo personal y profesional. Si las condiciones laborales son precarias y el escenario económico frágil, no somos conscientes de que podamos afrontar eficazmente situaciones laborales adversas. Ante esta presión surgen los primeros síntomas de ansiedad, estrés, desmotivación, frustración, etc., y entramos en un bucle de emociones nocivas que perjudica nuestro estado de ánimo y repercute en nuestra salud.

Por esto, argumentar que todo profesional ha de ser capaz de transmitir emociones positivas (simpatía, cordialidad, humor, optimismo o felicidad) porque favorece su equilibrio y bienestar, nos hace pensar que con una plantilla saludable la empresa también lo será.

Las emociones nos mantienen vivos y activos influyendo en nuestro comportamiento, que afecta al rendimiento y eficacia profesional. Si partimos de que no todos los empleados somos capaces de transmitir emociones positivas en situaciones donde los conflictos, las presiones y los malentendidos están a la orden del día, es conveniente que la empresa actúe proactivamente para identificar si se producen situaciones de riesgo en las que haya que adoptar medidas preventivas organizativas, con el objeto de evitar el daño y sufrimiento en las personas.

Si desde el departamento de Recursos Humanos se apuesta por la capacitación con unos contenidos basados en la adquisición de conocimientos y en el entrenamiento de habilidades, ¿por qué se omite siempre la formación en el desarrollo o cambio de actitudes? No nos engañemos: no es suficiente con tener un puñado de conocimientos y habilidades para ser los mejores. También necesitamos tener una conducta flexible que se adapte a cualquier situación.

Una de las estrategias que se están llevando a cabo con éxito en las empresas es incluir el coaching en las acciones formativas porque, además de facilitar el aprendizaje, promueve cambios cognitivos, emocionales y conductuales que mejoran el desempeño y la productividad de los empleados. Además, el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT) destaca que “la esencia del coaching reside en que nuestros resultados son consecuencia de nuestras acciones o conductas y éstas, a su vez, son el reflejo de nuestros pensamientos” (NTP 744: ¿Podemos enseñar a aprender? Coaching: una herramienta eficaz para la prevención).

A través de esta metodología vamos a un proceso de aprendizaje vivencial que parte de lo que la persona sabe, hace y siente. No es un camino fácil de recorrer, ya que no es posible separar los comportamientos observables de las emociones. Pero podemos alcanzar el éxito si todos los empleados nos implicamos aprendiendo a aprender (equilibrio, creatividad, iniciativa, afán de superación) y a desaprender, apartándonos de las limitaciones que haya.

Ser capaz de contagiar el buen rollo basándonos en el reflejo de las emociones positivas es equivalente a ir diariamente a trabajar mostrando la mejor de nuestras sonrisas. Para ello, se requiere de tiempo, implicación y dedicación, pero es una aventura que merece la pena vivir para convertirnos en seres sanos y vitales.

 

Créditos de la imagen:  konstantynov

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Sobre el Autor: Laura Castro

Laura Castro

Laura Castro es Coordinadora Nacional de Formación Bonificada en Premap

13 comentarios en “Prevenir es pintarse la sonrisa para ir a trabajar

  1. Gabriel Rodríguez del Río
    3 Octubre 2014 a las 08:50

    Quien tiene la suerte de tener un empleo pasa al menos 1/3 de su vida en el trabajo; que en la empresa exista lo que conocemos como “buen rollo” es fundamental para nuestro equilibrio emocional. Las organizaciones tienes que defenderse y defender a la mayoria de sus trabajadores de estas personas al las que yo denomino “vampiros de energia” que hacen el día a día insufrible.
    Gracias por el Artículo me ha gustado mucho.

  2. Nayra Baños Salgado
    3 Octubre 2014 a las 12:30

    Completamente de acuerdo contigo, Laura, trabajar en un entorno agradable y saludable hace que todo sea más sencillo.
    Estar sano, motivado y por qué no, contento en tu trabajo, hace que cada día la tarea resulte más llevadera y además resultemos más productivos. El trabajo puede ocasionar enfermedades si los trabajadores han de realizar su labor en condiciones dañinas para la salud pero también el trabajo puede ser origen de buenas conductas si estas se promueven dentro de la organización. Pese a la situación actual en la que nos vemos inmersos, podemos vislumbrar en las organizaciones un espíritu renovador que las impulsa hacia adelante y que las lleva a ir, cada vez más, invirtiendo en su motor principal que no es otro que las personas que las integramos. Solo tenemos un vida, dentro y fuera del trabajo, seguro que el buen rollo también se puede contagiar. Pero aunque en ocasiones nos resulte fácil, todos tenemos que poner nuestro granito de arena, sonreir cada mañana y arrimar el hombro para seguir adelante. Por vosotros, va la mía…

    • Prevenidos
      Prevenidos
      3 Octubre 2014 a las 14:50

      Hola, Grabriel y Nayra, nos alegra mucho que os haya gustado el post. Estamos completamente de acuerdo con Laura y con lo que habéis dicho, una sonrisa siempre ayuda y la actitud positiva en el trabajo es fundamental 🙂

  3. Ana Pérez Gutierrez
    4 Octubre 2014 a las 11:17

    Muy bueno el artículo. Lamentablemente, las actitudes en la mayoría de las empresas no se contemplan como se las debería definir como norma general. Los departamentos de RRHH que han subsistido por la situación económica tienen un gran trabajo por delante, el más importante que vayan naciendo de nuevo las “sonrisas” en las organizaciones. Los aspectos psicosociales, como hermanos menores se mantienen, así que confiemos en que crezcan saludables de la mano de la formación y el coaching empresarial.
    Un saludo a todos.

    • Prevenidos
      Prevenidos
      6 Octubre 2014 a las 10:40

      Hola, Ana. Nos alegramos de que te guste el artículo. Tienes toda la razón. Es un gran trabajo el que tienen los departamentos de RRHH, y esperamos que el cuidado de los aspectos psicosociales vaya creciendo como dices.

  4. Javier Odériz Calvo
    6 Octubre 2014 a las 10:49

    Buenos días Laura,
    Encuentro tu artículo muy acertado. Ojalá fuéramos todos valientes y capaces de pensar diferente y de transmitir emociones positivas; y ojalá nuestra empresa le diera al aspecto humano del trabajo la importancia que merece y apostase por una formación seria y profunda en coaching.
    Muchas gracias y un saludo,

  5. Marcos Salvador Pena
    8 Octubre 2014 a las 09:36

    Todo el mundo cada cierto tiempo, demasiado espaciado con el anterior, y normalmente provocado por un acontencimiento no agradable en nuestra vida, nos damos cuenta de la suerte que tenemos por tener un trabajo, familia, vivienda y en general por la vida que disfrutamos o que podemos disfrutar. Pero enseguida se nos olvida, la marea de la vida que nos ha tocado vivir nos arrastra. Los seres humanos estamos interconectados y cualquier hecho que hagamos influye en los demás, y es fácil conseguir que siempre sea de forma positiva. Con la lectura de este post nos damos cuenta que poco cuesta pintarse la sonrisa para ir a trabajar y que grandes beneficios obtenemos todos.

    • Prevenidos
      Prevenidos
      8 Octubre 2014 a las 11:19

      Estamos muy de acuerdo con vuestras aportaciones, Marcos y Javier. Muchas gracias por comentar y enriquecer el debate sobre este tema tan importante.

  6. Laura Castro Colino
    9 Octubre 2014 a las 15:33

    Agradezco a todas/os los comentarios que habéis hecho respecto al post.
    Sonreir es fácil cuando lo que nos rodea no estorba y cuando nuestro interior no explota. El problema está cuando hay resistencias externas que nos dañan y nos impiden avanzar. La no sonrisa es un acto reflejo de cómo se sienten las personas y de sus vivencias. Si los problemas están identificados y localizados en el entorno laboral, la empresa tendría que actuar para minorar los daños personales que, a corto plazo, repercutirán negativamente en los resultados del negocio.
    ¡Apostemos por una cultura preventiva que genere un bienestar permanente entre todos y para todos!.

  7. 9 Octubre 2014 a las 16:04

    ENHORABUENA, muy buen artículo con el que estoy plenamente de acuerdo.
    “Con una plantilla saludable la empresa también lo será”. Con personas saludables el mundo también lo será.
    SONRISAS para todos.

    • Prevenidos
      Prevenidos
      14 Octubre 2014 a las 15:42

      Gracias, Rosa, estamos de acuerdo con la afirmación. Y muy valioso también el comentario de Laura: la cultura preventiva que genere bienestar para todos es fundamental para el desarrollo sano y óptimo de una empresa.

  8. Miguel Bugallo
    16 Octubre 2014 a las 08:45

    Artículo capaz de generar larga tertulia rodeado de un café. Es fundamental que exista siempre una sonrisa a tu alrededor, y más en los entornos laborales y sociales actuales. Pero es fundamental promover, que no imponer, que esas sonrisas se generen entre los que nunca sonríen, se mantengan entre los que sonríen o sonreían, y se consiga que todo el mundo sonría. Estamos en un momento muy delicado, capaz de minar las mentes más optimistas y sonrientes, así que necesitamos muchos Ronaldinhos naturales alrededor, capaces de levantar equipos que ya empezaban a pisar el barro. MUY INTERESANTE LAURA, gracias por el artículo.

    • Prevenidos
      Prevenidos
      16 Octubre 2014 a las 09:09

      Completamente de acuerdo, Miguel. Y muy importante el ‘promover’, que no imponer, las sonrisas. Nos alegramos de que te haya gustado.

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