¿Qué es la Hemocromatosis? Signos, síntomas, y tratamiento

Hace unos meses leí un post muy interesante en Prevenidos sobre la anemia y desde entonces llevo dándole vueltas a la idea de escribir un post sobre precisamente lo “contrario”, aunque en muchas ocasiones estas patologías van unidas de la mano; me estoy refiriendo a la hemocromatosis.

Pero, ¿qué es la hemocromatosis? La hemocromatosis es una enfermedad producida por una sobrecarga de hierro en el organismo. El hierro es necesario; es más, es un metal imprescindible para la vida pero, como suele suceder, si se da en exceso resulta muy nocivo y tóxico para nuestro organismo.

Existen dos tipos de hemocromatosis:

1.- Hemocromatosis hereditaria, genética o primaria. Es aquella que se produce por la mutación de un gen (HFE).

2.- Hemocromatosis secundaria. Está producida habitualmente por la acumulación de hierro procedente de transfusiones sanguíneas. Se suele presentar en aquellos pacientes que lo requieran como parte de su tratamiento por otras patologías, como por ejemplo, por padecer anemias crónicas muy graves.  Este segundo tipo de hemocromatosis también se produce por una absorción inadecuada y en exceso del hierro procedente de la dieta.

Los valores analíticos normales en un estudio para el metabolismo del hierro son:

Ferritina (mujeres)                                       20-200 ng/ml

Ferritina (hombres)                                      20-300 ng/ml

Índice de saturación de transferrina                        20-50%

Transferrina sérica                                       204-360 ng/dl

Pero, ¿cuáles son los signos y síntomas de esta patología? Normalmente, la primera manifestación suele ser a nivel analítico con niveles altos de ferritina y del índice de saturación de transferrina, generalmente de forma fortuita, ya que es una patología que no suele dar afectación clínica manifiesta hasta pasado bastante tiempo. Los varones suelen presentar síntomas antes que las mujeres (las mujeres no suelen tener afectación clínica hasta pasada la menopausia, debido a la menstruación todos los meses). Otros factores que influyen en la aparición más o menos temprana son el consumo de alcohol o las infecciones.

Los síntomas iniciales son:

  • Fatiga generalizada
  • Dolor articular
  • Dolor abdominal
  • Pérdida de peso
  • Disminución del apetito sexual

Si la patología sigue avanzando sin un diagnóstico adecuado puede desembocar en:

  • Cirrosis hepática.
  • Cáncer de hígado
  • Diabetes mellitus
  • Hipogonadismo
  • Arritmias
  • Hipertrofia cardíaca
  • Insuficiencia cardíaca congestiva
  • Artritis
  • Afectaciones cutáneas

Tratamiento:

Existen varias posibilidades terapéuticas, desde tratamientos farmacológicos, generalmente mal tolerados, al tratamiento de elección en las hemocromatosis en estadios avanzados, que son las sangrías controladas y pautadas por el hematólogo. Pero lo más importante es la dieta, el ejercicio físico y la abstención de bebidas alcohólicas.

Lo primero que tiene que aprender una persona con diagnóstico de hemocromatosis es a llevar una dieta equilibrada y saber qué alimentos son los “prohibidos” y cuáles sus aliados.

El hierro se encuentra en gran cantidad de alimentos y es indispensable para nuestra vida; por eso, hay que aprender a combinarlos. Debes evitar los alimentos con hierro hem (los de origen animal) ya que se absorbe con mayor facilidad y en mayor cantidad; y aumentar la ingesta de los que contienen hierro no hem (origen vegetal).  Además, debes evitar la toma de cítricos o alimentos ricos en vitamina C en las comidas, ya que aumentan la absorción del hierro (tómalos entre horas). Y si un día tienes que hacer un exceso y comerte un “chuletón de buey”, el postre tendrá que ser lácteo. Los lácteos son los grandes aliados de los pacientes con hemocromatosis, ya que el calcio produce un efecto quelante sobre el hierro y dificulta su absorción. Hay otros muchos alimentos ricos en hierro (legumbres, frutos secos, mariscos, etc.) que hay que cuidar también, pero eso lo dejaremos para otra ocasión.

En resumen, la hemocromatosis es una patología traicionera que tarda bastante en dar la cara, por lo que nuestra principal herramienta para tenerla a raya es la prevención. Dieta equilibrada, ejercicio físico y controles periódicos; no hay más.

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Sobre el Autor: Jesús Valeriano Martínez

Enfermero de empresa en Premap

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